9 ene. 2015

DESCONOCIDO, IGNORADO, DESAPARECIDO, PERDIDO, OLVIDADO, APARTADO, INVISIBLE (JEN-GEN-YEN-XEN)

La distancia en el espacio impide precisar lo que se ve. A mayor distancia, menor detalle, menor definición y menor conocimiento. Análogamente ocurre con la lejanía en el tiempo, lo que acaece recientemente se memoriza, se conoce y se visualiza con precisión.

Partir de un lugar caminando permite comprobar cómo el punto de partida se va haciendo más pequeño, llegando a desaparecer. Al igual que el “paso” físico y la imprecisión visual de lo que queda atrás, el “paso” del tiempo hace olvidar los detalles hasta quedar desconocidos, desaparecidos. Infinidad de pasos, infinidad de años hace que lo presente, que un momento existió en nuestro conocimiento, desaparezcan de él, lo cual no quiere decir que no forme o haya formado parte de la realidad.

Suele pasar que echemos siempre en falta las cosas cuando ya no las tenemos, no las vemos, las hemos perdido o han desaparecido, incluso de nuestra memoria (queremos acordarnos pero el esfuerzo es en vano).

Por otra parte, también es cierto que todo conocimiento está formado por esa cantidad de pequeñas cosas que vamos aprendiendo. Al igual que todo en la Naturaleza, constituido por partículas,  las cosas realizadas de manera artificial pueden estarlo también por piezas
diferentes, GENeradas por módulos y micromódulos, lo que hace que se vea un sólo conjunto uniforme, quedando sus componentes invisibles, desaparecidos, irreconocibles, ajenos  a lo general. Deteriorarse, deshacerse, despiezarse sería degenerar.

El mayor “milagro” contemplado por el ser humano ha sido durante milenios la generación de Vida; cómo los seres vivos engendraban, sin ser conscientes (sin tener conocimiento ni intervención), otros seres a su imagen y semejanza. Expreso como milagro una realidad tan inconmensurable como invisible, misteriosa, oculta, escondida, desconocida.

Y-EN, significa básicamente Espíritu Entrar. Al igual que IEN, JEN, GEN, incluso XEN. Todos los seres vivos lo son por esa “luz y calor” que les da la vida, de lo contrario estarían inertes. Ya dentro de sus madres los seres van creciendo, como meros desconocidos (GEN) hasta que nacen, salen, parten. “Desconocido Espíritu Igual que” (GEN-Y-TAL) machos o hembras, y según este parecido (ER) se comprueba el GEN-ER o género, orgullo familiar si el desconocido que se encontraba dentro (U), por el parecido además a su linaje y autenticidad, deja de serlo por este hecho (GEN-U-IN) y es mostrado en el regazo con asombroso parecido. Concepto, el de rodilla (genu), tomado de tal circunstancia. Incluso virGEN (Malo Desconocido) expresaría la condición de la madre desde la perspectiva de su hijo.

Este parecido de las caras e incluso de los gestos en las tallas de la Madre con su hijo, cogido sobre las rodillas queda patente en la TALla, la imagen. Si “TAL” significa “igual que”, tallar es hacer algo igual a lo que se ve en la realidad, de modo que, tener esa presencia tallada, aún siendo de un pasado desconocido (imaGEN), guardando en su interior alguna reliquia, además de santificada mediante ritual, mantendría el mismo espíritu e influencia sobre todos sus descendientes, siendo e-JEN-plo (Permanecer Desconocido Cuerpo Entero) de conducta y de vida.

Los retablos, como grandes relicarios,  además de objetos o huesos de los pobladores dignos de rememorar, contendrían imágenes suyas. Es la recreación del pasado, la historia, la leyenda. Curiosamente, “ imaginación” llega como la capacidad de hacer presente una realidad que por inexistente, ajena, extraña u olvidada es original, genuina.

Nuestros progenitores son todos aquellos de los que venimos, la mayor parte desaparecidos y desconocidos por nosotros, somos herederos suyos. Sabemos que todo tiene un oriGEN, que suele remontarse a un lejano espacio, tiempo o ambos, totalmente ignorado. Nuestros abuelos, bisabuelos, tatarabuelos … ancestros, tuvieron también sus ancestros (aboriGEN), su linaje en el lugar, su GENtilicio. De aquí que cuando salimos de nuestro terruño, designemos como GENtes a todos aquellos desconocidos de la región diferente donde nos trasladamos; llamando GENtiles a los que, siendo diferentes o desconocidos, ofrecen servicio o utilidad. Comprobar el retraso en otras civilizaciones implica la expresión “indíGENa”, por no gustar nada tal ancestral forma de vida, sin progreso, e indiGENte a quien vive entre nosotros de aquéllas maneras.

Siendo el lenguaje (oral) y la memoria las “tecnologías” naturales de comunicación, perduran del pasado leGENdario, explicaciones a sucesos o acontecimientos de algún antepasado que, por efecto de la admiración y el orgullo, quedan por último narrados con falta de detalle por el paso del tiempo, en un intento de ser reconocidos y recordados: la leYENda. Tomando también tal nombre, la identificación mediante lectura de símbolos, para reconocer el punto de partida y las rutas en planos y mapas (origen y destino).

Siempre quedaría por desentrañar el mayor desconocimiento humano, la GÉNesis del primer hombre, A-DA-AN (Existencia Después de Antes). En algún momento tuvo que haberse infundido la idea de la creación de todo lo que se ve y del hombre, llegando a nosotros como una “Génesis” revelada por Dios, conocida y aceptada en el primer libro de la Biblia. Si, tanto oriGEN como GENesis, entrañan en su semántica el desconocimiento, lo desaparecido, lo perdido, lo olvidado, implicaría que GEN como concepto fuera anterior al mismo Génesis. Cabiendo deducir que sería la primera madre con su hijo, igual que ella, el eje del pensamiento pagano de las tribus ibéricas.

De igual modo, solo se Genera lo que se forma de manera Natural (Y-EN como decía más arriba), que no está en la sapiencia del Hombre. El conocimiento de las leyes físicas y el microcosmos ha revolucionado este dogma esencial, durante milenios consagrado a una Voluntad Suprema, llegando a conquistar la esencia misma de la GENética, los GENES, lo más oculto y desconocido, hasta ahora en manos sólo de la Madre Naturaleza, Dios, quien administra el género de los individuos según su Perfecto Equilibrio.

Caracteriza a las sucesivas GENeraciones el desconocimiento de lo aprendido por sus antepasados, circunstancia que obliga a institucionalizar la enseñanza para no caer en los errores del pasado e ir mejorando el futuro. Hasta tal punto esto es así, que el que viene nuevo, recién nacido, comienza su aprendizaje sobre las rodillas de su madre, realidad que define el concepto llegado como inGENuidad, paralelamente al ya visto, GENuino. Nada que ver con inGENio, que nada le es desconocido, o al que hace de esta virtud su dedicación y profesión, inGENiero; en estrecha relación con inteliGENte, aquel que ningún problema o enfermedad le es irresoluble.

Si hay algo que de verdad nos sorprende, es descubrir la faceta desconocida de una persona que le hace parecer otra, surge de ella lo que no conocíamos, lo escondido, el GENio; un espíritu arrebatador inusual que consigue lo imposible, transmitir a los demás su influjo o carácter.

No hay mejor manera de enseñar que mostrar, hacer presente lo que en determinado momento se sabe que existió, aunque ya sea algo desaparecido. Por eso es que las imáGENes sean eJENplos, vidas o situaciones pasadas dadas a conocer; método de aprendizaje óptimo por cuanto tiene de práctico. Sin embargo, hay determinadas actividades que, si bien no requieren ser aprendidas, sí es necesario memorizarse para ser ejecutadas, y una vez hecho, no importa que queden en el olvido después, por su insignificancia; y esto no es más que la función que tiene la aGENda. O pedir la colaboración de terceros para encontrar lo perdido o lo que se pretende conocer, aGENcia.

Extrañamos lo desconocido o lo desaparecido, es decir, vemos con extrañeza (desconfianza mejor) lo que desconocemos y decimos que extrañamos lo que ya conocemos y hemos dejado de ver. Tan ajeno sentimos a quien no conocemos como a quien nos desaparece; en cualquier caso, sensaciones desagradables. De aquí que el término “extrañar” concrete la expresión “echar de menos” o “echar en falta”, que es permanecer en la memoria lo que ya no vemos o ha desaparecido.

A-JEN-O significaría la Existencia de un Desconocido, de un extraño. Como acabo de decir, todo lo que queda sin distinción por formar parte de un todo UNI-FORME, se hace invisible o no reconocido.  En diferentes órdenes del Conocimiento se tratan elementos ajenos o extraños que afectan al individuo o a la colectividad, tal es el caso de los aGENtes patóGENos, endóGENos o exóGENos, extraños llegados desde dentro o bien desde fuera, que de manera inconsciente, sin saberlo, condicionan nuestra existencia. En otro orden de cosas, por ejemplo, a nivel consciente y como mecanismo de seguridad, algunos grupos de personas son seleccionadas para hacer guardar el orden y la convivencia entre las personas y en especial con los extraños o ajenos, implicando que para ello no deben ser reconocidas, cambiando su indumentaria y su actitud habitual para conseguirlo, concepto llegado igualmente a nosotros como “aGENte”, ”GENdarme”.

Entra dentro de la misma lógica, pues, que a nuestros días haya llegado el término XENofobia para referirnos al rechazo hacia el desconocido de otra zona del mundo diferente de la nuestra (Ajeno fobia). Y expresión muy particular es la que aún perdura en Andalucía para referirse a la persona que, aún siendo próxima y conocida, actúa de manera extraña, como si no lo fuera, desagradable, figuradamente no se le puede ver: "malaGEN"; aunque se presuma de que tal expresión venga de “mal y ángel”, el “ángel”, como expresión para referirse a un rostro de bondad y ternura, no implica que el no tenerlo sea el equivalente a “malo”, no es lógico.

Es concluyente que, mucho antes de que nuestros avances científicos modernos quedaran establecidos, ya se hacía patente de manera oral, mediante la expresión GEN, la invisibilidad de elementos existentes que permitían la vida. Por qué unos animales no pueden respirar fuera del agua o por qué el hombre u otros animales no pueden respirar dentro de ella, serían claves de estudio e investigación antiquísimas, donde GEN, estaría presente en las elucubraciones sobre sustancias invisibles o desconocidas, viéndolo por ejemplo en palabras llegadas a nuestros días como son oxíGENo, hidróGENo, nitróGENo … y por extensión, muchos términos en el contexto de las Ciencias Químicas.

Cuando se trata de un Todo, es evidente que no se puede precisar, quedando desaparecidos infinidad de detalles y de conocimiento, es decir, se trata de una GENeralidad. Si un todo o un conjunto es una generalidad, es evidente que lo general abarca a lo particular, y éste desaparecido, invisible o uniformado en su formación (GENeración). GENérico es lo que no precisa de detalle. De aquí que la misión de cualquier cargo GENeral sea la de no involucrarse en particularidades que puedan desviarle de su Visión Lejana o de largo plazo, esencia que debe regir sobre el conjunto.

Volviendo a lo castrense,  tendríamos sarGENto que, además de ser el cargo militar de la persona que se encuentra a gusto con los desconocidos (nuevos reemplazos), tiene la misión de apretar, corregir su disciplina para armar un todo solidario, como cabe esperar también del sargento herramienta (prensa, gato).

En términos gramaticales, GENitivo sería la palabra cuya artificial terminación sirve para expresar que algo particular viene, deriva, pertenece o es parte de un todo.
Y para terminar y sin salirme por la tangente, indicar que marGEN es lo que se encuentra en Extremo Desconocido, Olvidado, Ignorado, es decir, lo que formando parte del conjunto, no se halla integrado en él; en tanto que tanGENte, análogamente, sería llevar o conducir por el límite de lo desconocido, con apariencia de pertenecer al todo.


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